Pero no es fácil aceptar todo mi yo, no me es fácil liberarme al azar.
Dicen que para aceptar a un otro lo primero que deberíamos lograr es aceptarnos a nosotros mismo. Tanto los lados fuertes como nuestros lados débiles.
Todo lo que no me gusta de mi, todo lo que me gusta de mi, y todo lo que todavía no reconozco de mi.
Aun así, van dos días que no duermo sin pensar en vos. Y hasta no me puedo dormir por pensar en vos.
Y siento que sos la única persona con la cual estaría dispuesta a dejar que me conozca plenamente.
Pero es difícil asegurar a un inseguro.
Casi que lo logro.
¿Gol?
0 grito/s:
Publicar un comentario en la entrada